Cumplir bien hoy para no defenderse mañana
La mayoría de los problemas fiscales no nacen de una interpretación audaz, sino de un descuido acumulado: un régimen que dejó de corresponder a la operación, un comprobante emitido sin soporte, un requerimiento que nadie atendió a tiempo. Atendemos las dos caras del asunto, el cumplimiento ordenado y la defensa cuando ya hay acto de autoridad, porque quien conoce el expediente desde antes litiga en mejores condiciones.
Revisión del régimen, de las obligaciones periódicas y de la operación real del contribuyente, para corregir desviaciones mientras siguen siendo corregibles.
Inscripción y actualizaciones en el RFC, avisos, obligaciones periódicas y opinión de cumplimiento, que hoy condiciona contratos, créditos y participación en licitaciones.
Respuesta a cartas invitación, requerimientos, revisiones de gabinete, revisiones electrónicas y visitas domiciliarias, cuidando desde el primer escrito lo que después será la base de la defensa.
Solicitud de saldos a favor, integración del soporte documental y seguimiento hasta la resolución o su impugnación.
Procedimiento de aclaración por restricción temporal o cancelación del certificado de sello digital, cuando la operación del negocio queda detenida.
Impugnación en sede administrativa, útil cuando el vicio del acto puede corregirse sin llegar al tribunal.
Juicio contencioso administrativo ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en su vía ordinaria o sumaria según corresponda.
Amparo indirecto y directo frente a normas y resoluciones que afectan derechos fundamentales del contribuyente, incluida la suspensión cuando procede.
Atención del procedimiento administrativo de ejecución, garantía del interés fiscal, embargos y acuerdos de pago en parcialidades.
Negocios que necesitan que su estructura fiscal acompañe a la comercial, sin sorpresas al cierre del ejercicio.
Contribuyentes con requerimiento, multa, crédito fiscal o sellos restringidos, donde el plazo corre desde la notificación.
Personas físicas con actividad empresarial o profesional que buscan cumplir sin pagar de más ni exponerse.
Antes de contestar, determinamos qué se notificó, cuándo y con qué fundamento; de ahí depende la vía y el plazo.
Le explicamos las opciones reales, aclaración, recurso, juicio o amparo, con sus costos, riesgos y tiempos, para que la decisión sea suya.
Integramos el expediente probatorio y sostenemos la posición ante la autoridad o el tribunal que corresponda.
Cerrado el asunto, corregimos la causa que lo originó: rara vez conviene ganar el mismo pleito dos veces.
Cuéntenos su situación y le orientaremos sobre el camino que conviene seguir, con sus tiempos y sus costos, antes de que usted tome cualquier decisión.