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Área de práctica

Derecho Contractual

Un contrato claro es el mejor seguro

Un contrato bien hecho no es el más largo ni el más severo: es aquel donde las partes reconocen lo que acordaron y, si algo sale mal, saben exactamente qué sigue. Redactamos instrumentos a la medida y revisamos los que a usted le presentan, porque firmar el formato de la contraparte sin leerlo con criterio es la manera más común y más cara de perder una negociación que ya se había ganado.

Qué comprende

Lo que atendemos
en esta materia

Redacción a la medida

Contratos civiles y mercantiles construidos sobre su operación concreta, no sobre una plantilla, con las definiciones, plazos y supuestos de terminación que su caso exige.

Revisión y negociación

Análisis del contrato que le presentan, con marcado de cláusulas de riesgo, propuesta de redacción alternativa y acompañamiento en la mesa.

Instrumentos preparatorios

Cartas de intención, convenios de confidencialidad y contratos de promesa, que ordenan la negociación antes de que existan obligaciones definitivas.

Convenios modificatorios

Adendas, prórrogas, novaciones y terminaciones anticipadas, documentadas de modo que no dejen cabos sueltos.

Garantías del cumplimiento

Fianza, aval, obligación solidaria, prenda, hipoteca y depósito, elegidas según lo que realmente se busca asegurar.

Cláusulas de solución de controversias

Diseño de escalonamientos, negociación, mediación y, en su caso, jurisdicción, que evitan que cualquier diferencia termine de inmediato en un juzgado.

Dictámenes

Opinión escrita sobre validez, exigibilidad, riesgos y consecuencias de un instrumento ya firmado.

Para quién

A quién
acompañamos

La empresa que contrata seguido

Negocios que requieren formatos propios, confiables y repetibles para su operación diaria.

Quien va a firmar algo importante

Personas y empresas frente a un contrato de peso, donde conviene entender antes de obligarse.

Quien ya firmó

Partes que necesitan saber qué dice realmente el instrumento que suscribieron y qué margen tienen.

Cómo trabajamos

Nuestra forma
de conducir el asunto

i

Entender el negocio

Primero el acuerdo comercial, después la redacción: un contrato que no refleja la operación real solo genera conflictos.

ii

Redactar en claro

Preferimos la cláusula comprensible a la fórmula ornamental; la precisión no está peleada con la claridad.

iii

Anticipar el incumplimiento

Definimos qué ocurre si alguien falla, porque ese es el único momento en que el contrato de verdad se lee.

iv

Cerrar el instrumento

Revisamos firmas, anexos, representación y capacidad, que es donde con más frecuencia se cae un contrato impecable.

¿Su caso corresponde a esta materia?

Cuéntenos su situación y le orientaremos sobre el camino que conviene seguir, con sus tiempos y sus costos, antes de que usted tome cualquier decisión.

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