Un contrato claro es el mejor seguro
Un contrato bien hecho no es el más largo ni el más severo: es aquel donde las partes reconocen lo que acordaron y, si algo sale mal, saben exactamente qué sigue. Redactamos instrumentos a la medida y revisamos los que a usted le presentan, porque firmar el formato de la contraparte sin leerlo con criterio es la manera más común y más cara de perder una negociación que ya se había ganado.
Contratos civiles y mercantiles construidos sobre su operación concreta, no sobre una plantilla, con las definiciones, plazos y supuestos de terminación que su caso exige.
Análisis del contrato que le presentan, con marcado de cláusulas de riesgo, propuesta de redacción alternativa y acompañamiento en la mesa.
Cartas de intención, convenios de confidencialidad y contratos de promesa, que ordenan la negociación antes de que existan obligaciones definitivas.
Adendas, prórrogas, novaciones y terminaciones anticipadas, documentadas de modo que no dejen cabos sueltos.
Fianza, aval, obligación solidaria, prenda, hipoteca y depósito, elegidas según lo que realmente se busca asegurar.
Diseño de escalonamientos, negociación, mediación y, en su caso, jurisdicción, que evitan que cualquier diferencia termine de inmediato en un juzgado.
Opinión escrita sobre validez, exigibilidad, riesgos y consecuencias de un instrumento ya firmado.
Negocios que requieren formatos propios, confiables y repetibles para su operación diaria.
Personas y empresas frente a un contrato de peso, donde conviene entender antes de obligarse.
Partes que necesitan saber qué dice realmente el instrumento que suscribieron y qué margen tienen.
Primero el acuerdo comercial, después la redacción: un contrato que no refleja la operación real solo genera conflictos.
Preferimos la cláusula comprensible a la fórmula ornamental; la precisión no está peleada con la claridad.
Definimos qué ocurre si alguien falla, porque ese es el único momento en que el contrato de verdad se lee.
Revisamos firmas, anexos, representación y capacidad, que es donde con más frecuencia se cae un contrato impecable.
Cuéntenos su situación y le orientaremos sobre el camino que conviene seguir, con sus tiempos y sus costos, antes de que usted tome cualquier decisión.